martes, 4 de mayo de 2010

SEGUNDA PARTE, CAPITULO VII

Todos se habían ido ya.... recordábamos las grandes obras de Luperdi Donatti…comenzó ha hablarme, cuestionarme sobre mi existencia, en realidad se le notaba que quería saberlo todo pero cuando mencioné mi historia con Jacky… en un momento de silencio, la tristeza se apodero de ella. Tenia su "gran amor" lejos. Con dolor me contaba todo acerca de el.

Claro que a mi no me importaba nada de esa historia…hacíaa el que la entendía, ella seguía. Yya a la mitad del cuento, ella se acerco más, estaba muy cerca ya, no se que paso me abrazo, yo quede impresionado por eso, ella dijo gracias xpor estar aquí y escucharme. Yo no tenia respuesta a nada sin embargo decidí abrazarla.


No sé que paso en verdad esa noche otra vez tenia a una mujer entre mis brazos, esperaba esa reacción con otra persona, pero ya no podía más.

En segundos de silencios se acercó a mi pecho, puso su cabeza sobre él, mi corazón latía mas fuerte cada segundo que estaba con ella, a pesar de lo linda que era yo nunca pensé en placer estando con ella. En un momento se acuesta completamente sobre mi, yo no tenia palabras para esa acción pero deje que siguiera haciéndolo.

Veo pues sus ojos negros, totalmente negros con unas largas pestañas muy cerca de los míos y siento como un amargo sabor invade mis labios. Me estaba besando, no de la manera más romántica, pero lo estaba haciendo; y me gustaba que lo hiciera.

El beso duro tan pocos segundos pero sentí que ni ella y yo lo habíamos deseado, simplemente sucedió. Hubo silencio todo el tiempo que estuve ahí que en verdad fue muy corto. La verdad no sabia q decirle.

No era tarde, pero a pesar de eso sentía que debía irme…
Por lo contrario ella en un ataque de volubilidad, coge su separata y se recuesta otra vez diciendo “como uno de estos artistas hubiera podido retratar lo que hace unos pocos minutos hemos vivido, pero felizmente no lo hicieron y no hay huellas…por favor Carlo, que nadie del salón se entere.”

Yo ya me imaginaba todas las caras posibles de sorpresa que pondrían los del salón; pero me prometí, y también a ella, que no diría nada por el bien de todos. Y durante toda la noche, no pude verla a los ojos. Ni intente hacerlo


Augusto Galvez Amadeus Coche

1 comentario:

Anónimo dijo...

te llamas encerio asi?--
felizmente no lo escribio richard..
el no escribe asi..amadeus no
tienes habilidades para la escrituta